RECONOCIMIENTO A UNA TRAYECTORIA DEPORTIVA
Llegó al Oar siendo un niño, después de que los jugadores del 1º equipo hubieran pasado por su colegio para dar a conocer el balonmano y decidió que quería ser como ellos y vaya si lo consiguió, 18 años en OAR , 13 de ellos como portero del 1º Equipo y ahora ha llegado el momento de colgar la camiseta.
No tenía altura para la portería, pero sí una forma física envidiable, reflejos, fuerza, agilidad y sobre todo unas ganas enormes de demostrarle a la gente que todos los obstáculos se pueden vencer si se pone empeño en ello, ¿ ese es ABEL VALCARCEL
Nunca tira la toalla, luchador donde los halla nunca da nada por perdido hasta que suena el silbato final.
Coordinador de las bases desde hace 10 años y entrenador de varias categorías a lo largo de este tiempo, labor que seguirá realizando como hasta el momento.
Vivió la época dorada del Oar, es más . . . la escribió:
Una de sus actuaciones más destacadas fue en la fase de ascenso 00/01, donde el equipo herculino afrontaba tres partidos en tres días, sin recambio en la portería, por lesión de su compañero Alex.
Abel tuvo que disputar todos los minutos, con la mala fortuna, de romperse un menisco en el calentamiento del último encuentro de la fase, frente al Codema Gijón. Aun así, jugó todos los minutos, totalmente cojo, intentando que los rivales no se dieran cuenta. Su actuación fue memorable, sobresaliente, encajando solamente siete goles en la primera parte, y permitiendo que el OAR Coruña lograra por primera vez en la historia un ascenso a Primera División, después de más de ocho años consecutivos fracasando en el intento
Pablo Aguirregabiría
Jugabamos el ascenso en casa y Abel sabía que ese era nuestro año, con el público eufórico en las gradas se contagió y aguantó lesionado hasta el final del partido.
Ahora ha llegado el momento de colgar la camiseta de portero y dar paso a sus pupilos, de los tan orgulloso se siente y que como él llegaron siendo unos niños y ya están aquí pisando fuerte.
Pero no se va el OAR, no, se queda con la camiseta de entrenador que también le ha aportado muchas alegrías, sus niños han crecido desde alevines los ha entrenado, hoy en día ya son juveniles y cadetes y allí van a seguir teniendo Abel para que les siga enseñando de que va este juego y como no, también se ha preocupado por ellos, a sido su confidente y amigo cuando ellos han tenido problemas.
Durante estos años ha hecho del balonmano su vida y me consta que sus mejores amig@s los conoció en este deporte.
Amigo y compañero, ha llegado el momento de cambios en tu vida y la que escribe estas letras (que dicho sea de paso, está aquí por ti) está segura de que todos los cambios que se avecinan en tu nueva vida, te llenarán aún más que los que te ha dado la portería.
. . . que te vaya bonito ¡¡¡
Un beso Abel